Durante una visita realizada a Guanaja, Roatán y La Ceiba, donde se efectúan los mayores desembarques de langosta del país, se mantuvieron reuniones con organismos públicos y actores privados del sector para ayudar a mejorar la recolección de datos pesqueros.
En el marco del trabajo que CeDePesca desarrolla en Honduras para contribuir a la mejora de la pesquería de langosta espinosa (Panulirus argus), se realizó una gira entre el 16 y el 21 de agosto, que incluyó las localidades de Guanaja, Roatán y La Ceiba.
Durante las jornadas se mantuvieron encuentros con funcionarios locales de la Dirección General de Pesca y Acuicultura (DIGEPESCA), encargados de la recolección de datos de desembarque, y con representantes de empresas del sector. El objetivo fue profundizar el conocimiento sobre la cadena de la langosta, desde su captura y desembarque hasta el procesamiento, comercialización y exportación, a los fines de contribuir a mejorar la calidad de los datos que, a su vez, serán utilizados en la evaluación del estado del recurso.
Uno de los aspectos centrales del relevamiento efectuado estuvo relacionado con las fuentes de información disponibles. DIGEPESCA constituye una fuente fundamental para conocer los desembarques y las tallas de los ejemplares capturados, aunque también se identificó la importancia de complementar esos registros con información proveniente del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (SENASA), el Banco Central de Honduras (BCH), Aduanas y los propios registros de las empresas.
En este sentido, se analizó la necesidad de avanzar hacia una mayor estandarización y articulación de los datos, especialmente en lo referido a las tallas de los ejemplares desembarcados y comercializados. Contar con información consistente y comparable constituye una herramienta fundamental para evaluar el estado de la pesquería y orientar las futuras acciones de mejora.
El relevamiento también permitió identificar otros aspectos relevantes para el desarrollo del Programa de Mejora, entre ellos los costos operativos de la actividad, los períodos de veda, las artes de pesca utilizadas, los mercados de destino, las condiciones de seguridad y la capacidad institucional para el seguimiento y control de la pesquería.

